Cómo preparar el briefing de tu web
Un briefing bien preparado no es burocracia: es la diferencia entre recibir tres presupuestos comparables y recibir tres cifras que no se parecen en nada porque cada estudio ha imaginado un proyecto distinto.
- Diez preguntas
- Presupuestos comparables
- Menos semanas perdidas

No hace falta un documento de veinte páginas. Con dos folios bien pensados, cualquier estudio serio puede darte un presupuesto razonable, y tú puedes comparar presupuestos que hablen de lo mismo.
Si solo respondes a tres preguntas, que sean estas: qué tiene que conseguir la web, quién decide de tu lado y para cuándo la necesitas. Con esas tres, un presupuesto ya puede ser realista.
Las diez preguntas
Responderlas por escrito lleva una hora larga y ahorra semanas. Este es el orden en que las hacemos nosotros:
- ¿Qué tiene que conseguir la web? Una respuesta útil es «que nos lleguen solicitudes de presupuesto cualificadas», no «tener presencia online».
- ¿Quién es el público y qué duda tiene justo antes de contactar? Esa duda suele ser el contenido más importante del sitio.
- ¿Qué pasa hoy? Visitas mensuales, de dónde vienen, qué páginas funcionan y cuáles no las mira nadie.
- ¿Qué webs de tu sector te gustan y por qué? Y, más útil todavía, cuáles no te gustan.
- ¿Cuántos tipos de página distintos hacen falta? Es lo que determina el presupuesto, mucho más que el número total de páginas.
- ¿Quién va a publicar contenido después y con qué frecuencia?
- ¿Qué tiene que integrarse? Analítica, CRM, calendario de citas, facturación, chat.
- ¿Existe manual de marca, fotografía propia y textos, o hay que crearlos?
- ¿Quién decide y quién más tiene que opinar? Si son cinco personas, dilo desde el principio.
- ¿Cuál es el plazo y cuál es el presupuesto disponible? Un rango basta, y no es una trampa.
Por qué conviene decir el presupuesto
Hay una idea muy extendida de que decir el presupuesto hace que te cobren más. En la práctica pasa lo contrario: sin una cifra, el estudio dimensiona a ciegas y suele proponer o bien lo máximo, para no quedarse corto, o bien lo mínimo, para no asustar. Ninguna de las dos es lo que necesitas.
Con un rango, la propuesta se ajusta a lo que hay: qué entra dentro, qué queda para una segunda fase y qué no tiene sentido hacer con ese importe. Eso es una conversación útil; regatear a ciegas no lo es.
El error más caro: contar páginas
Casi todos los briefings dicen «necesitamos una web de unas veinte páginas». Ese dato es poco relevante para el coste. Lo que cuesta es el número de plantillas distintas: si esas veinte páginas son una portada, seis servicios que comparten estructura, un índice, ocho artículos, contacto y tres legales, hay seis plantillas.
Si en cambio cada página tiene una composición propia, hay veinte, y el proyecto vale bastante más. Por eso la primera pregunta que te devolveremos después de leer el briefing será casi siempre esta.
Qué esperar de un buen presupuesto
Un presupuesto que puedas comparar tiene que decir el alcance en plantillas, el número de rondas de revisión incluidas, quién escribe los textos, qué pasa con las imágenes, el plazo con sus hitos, qué incluye después del lanzamiento y quién es el dueño del código.
Si falta alguno de esos siete puntos, no es que el estudio se lo haya olvidado: es que ahí está el margen de la discusión posterior. Vale la pena preguntarlo antes de firmar.
¿Ya tienes el briefing escrito?
Mándanoslo. Te respondemos en 24 horas laborables con un rango de presupuesto y las preguntas que falten por responder.